Gerencia y administración de Finca El Cascajal saben que el juego es una herramienta esencial en la construcción del desarrollo físico y social de los niños, siendo por lo mismo, importante que se propicie a los pequeños momentos de juego al aire libre, en un patio, o en un parque.
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Parque Infantil ¨Nido de la Oropéndola¨ |
Al mismo tiempo en que juegan, los niños pueden estar expuestos al sol, fuente de energía y de vitaminas, porque el juego y la diversión serán beneficiosos siempre. A través de los juegos, los niños atraen y se relacionan con los demás niños. En los columpios, braceadores, balancines, etc., bien cómo en la arena, los niños pasan un rato muy agradable y divertido, a la vez que adquieren habilidades sociales y de coordinación motora.
Esta fue la idea principal que dio origen a la creación del parque Infantil “La Oropéndola”, construido en El Matasano, una de las secciones de la inmensa zona cafetalera que constituye Finca El Cascajal.
Sin embargo y aunque parezca extraño, el parque infantil “Nido de la Oropéndola” no está abierta al público y la razón es sencilla: Es de uso exclusivo para la recreación de los niños hijos de los trabajadores de la finca.
Estos niños, que son en su mayoría indígenas del altiplano guatemalteco, pasan la mayor parte del tiempo sin la compañía de sus padres y hermanos mayores, quienes tienen que dedicarse a las labores de limpieza, fumigación y recolección del grano de la finca; es por eso que al quedarse al cuidado de la madre o alguna hermana menor, tienen la oportunidad de disfrutar de las atracciones del pequeño parque, que como se dijo, ha sido construido exclusivamente para ellos.
En Finca El Cascajal se tiene conciencia de la importancia que implica esta clase de recreación para los niños, pues el juego, además de ser una actividad placentera y necesaria para el desarrollo cognoscitivo (intelectual) y afectivo (emocional), es espontáneo y libre, y favorece la maduración y el pensamiento creativo.

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